Una duda muy común es cuándo conviene usar una Nota de Crédito y cuándo es mejor cancelar directamente una factura. Aquí te explicamos la diferencia clave para que tomes la mejor decisión.

Cancelación de una Factura

La cancelación se utiliza cuando la factura nunca debió existir o el cliente no está de acuerdo con el total de la operación y no ha recibido el bien o servicio. Al cancelar, la factura original se invalida por completo y desaparece de los registros fiscales de ambas partes (siempre que el cliente acepte la cancelación en el sistema del SAT).

Ejemplo: Emitiste una factura a un cliente equivocado, o con un RFC incorrecto, y el cliente correcto no aceptará esa factura.

Nota de Crédito

La Nota de Crédito se utiliza cuando la factura original es válida y el cliente ya aceptó el bien o servicio, pero después surge una situación que disminuye el valor de la operación (devolución, descuento). La factura original sigue siendo válida, y la Nota de Crédito la complementa (restándole valor).

Ejemplo: Vendiste 10 computadoras, el cliente las recibió y pagó, pero una semana después devuelve 2 porque no le funcionaban. Ahí aplicas una Nota de Crédito.

¿Qué dice el SAT?

El SAT es muy claro: si el bien o servicio ya fue recibido, no se debe cancelar la factura, sino emitir una Nota de Crédito. Cancelar una factura cuando el cliente ya recibió el producto puede generar discrepancias fiscales y posibles multas.

En FacturaPoint, siempre te guiaremos para que elijas la opción fiscalmente más segura.